lunes, 1 de septiembre de 2008

Definciones

Taciturno, na. (Real Academia)
(Del lat. taciturnus).
1. adj. Callado, silencioso, que le molesta hablar.
2. adj. Triste, melancólico o apesadumbrado.
Dalia:Tras el descubrimiento de América, muchos son los productos que se han intercambiado entre este continente y Europa. Entre ellos, como no podía ser menos, encontramos algunas clases de plantas, como la dalia. Aunque todas las especies vegetales engloban abundantes variedades, ésta las sobrepasa, superando los dos mil tipos, en función de la apariencia de la flor. Como consecuencia de ello, no todas tienen el mismo tamaño, variando la longitud de los tallos y las dimensiones de la flor.
La que se considera la flor nacional de México tuvo su origen en las zonas de Cuernavaca y Tepozotlán e hizo su aparición en el continente europeo a través de España. Cavanilles, director del Real Jardín Botánico de Madrid a finales del siglo XVIII, comenzó a cultivarla, y le puso su nombre actual, en honor a su amigo y discípulo de Linneo, Andreas Dahl. Este botánico sueco la introdujo en Dinamarca, convirtiendo poco a poco a la dalia en una de las indispensables en el mercado de flores de los países del norte de Europa.



Sombrío, a. (Real Academia)
1. adj. Dicho de un lugar: De poca luz y en que frecuentemente hay sombra.
2. adj. Se dice de la parte donde se ponen las sombras en la pintura, o de la misma figura sombreada.
3. adj. Tétrico, melancólico.
4. f. Terreno sombrío.

Repicar. (Real Academia)
1. tr. Picar mucho algo hasta reducirlo a partes muy menudas.
2. tr. Dicho de las campanas o de otros instrumentos: Tañer o sonar repetidamente y con cierto compás en señal de fiesta o regocijo. U. t. c. intr.
3. tr. Volver a picar o punzar.
4. tr. Dicho de un jugador: En el juego de los cientos, contar 90 puntos antes que cuente uno el contrario.
5. prnl. Picarse, preciarse, presumir de algo.

Mustio, tia. (Real Academia)
(Quizá del lat. vulg. *mustĭdus, viscoso, húmedo).
1. adj. Dicho especialmente de una planta, de una flor o de una hoja: Lánguida, marchita.
2. adj. Melancólico, triste.

Corola. (Real Academia)
(Del lat. corolla, coronilla).
1. f. Bot. Segundo verticilo de las flores completas, situado entre el cáliz y los órganos sexuales, y que tiene por lo común vivos colores.


Ciprés


Nombre científico o latino: Cupressus sempervirens L.

Nombre común o vulgar: Ciprés común, Ciprés piramidal, Ciprés italiano, Ciprés de los cementerios.

El ciprés fue muy cultivado y difundido en el mundo grecorromano, llegando a ser uno de los elementos característicos del paisaje y del jardín mediterráneo. Debido a su longevidad se ha plantado como símbolo funerario en los cementerios, por lo que se le asocia con frecuencia con la muerte.

viernes, 29 de agosto de 2008

Biografía de Juana de Ibarbourou



Juana de Ibarbourou (Melo, 8 de marzo de 1892 - Montevideo, 15 de julio de 1979) fue una poetisa uruguaya.
Como indica el Registro Civil, nació en
1892, aunque ella proclamaba haber nacido en 1895. Su nombre era Juana Fernández Morales, pero se hizo conocida como Juana de Ibarbourou, tomando el apellido de su marido, el capitán Lucas de Ibarbourou, con quien se casó a los veinte años. Su padre era español, gallego, nacido en Lourenzá (Lugo) —cuya biblioteca municipal lleva el nombre de la poetisa— y su madre pertenecía a una de las familias españolas más antiguas del Uruguay.
Alcanzó una gran popularidad en el ámbito
hispanohablante por sus primeras colecciones de poemas. Fue elegida miembro de la Academia uruguaya en 1947, y en 1959 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura, otorgado ese año por primera vez. Sus obras están marcadas por el modernismo y, temáticamente, exaltan la maternidad, la belleza física y la naturaleza, con cierto lastre retórico.
Sus tres primeros libros, de estilo modernista, fueron el poemario Las lenguas de diamante (1919), la colección de prosa poética El cántaro fresco (1920) y el poemario Raíz salvaje (1922). Tuvieron repercusión internacional y fueron traducidos a varias lenguas.
La originalidad de su estilo consistió en unir el rico cromatismo con imágenes modernistas, dándole un sentido optimista de la vida, con un lenguaje sencillo, sin complejidades conceptuales, que redunda en una expresividad fresca y natural. A partir de entonces, publicó más de treinta libros, la mayoría de los cuales fueron colecciones de poesía, aunque escribió también memorias de su infancia, como Chico Carlo (
1944), y un libro para niños (ver Obras). Su amplia popularidad la hizo merecedora del sobrenombre de Juana de América, con el que se le rindió un homenaje oficial en 1929. Por su parte, ella se declaró “hija de la naturaleza”.

Casa de Juana

La palabra de Juana

En esta grabación van a escuchar la voz de Juana leyendo uno de sus poemas.

http://www.aurora.com.uy/museodelapalabra/audio/audio.asp?id=2079

La Hora

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.
Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.
Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.
Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.
Ahora que mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.
Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!
Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.
¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!
Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.
Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

miércoles, 23 de julio de 2008

domingo, 20 de julio de 2008

Contexto literario: Modernismo

Tradicionalmente se ha venido asociando el inicio del movimiento modernista, a la publicación, en 1888, de Azul..., de Rubén Darío, a causa de la innegable repercusión del libro en las literaturas hispánicas. Autores que participaron de una estética semejante y que publicaron en la primera mitad de la década, como los poetas cubanos José Martí y Julián del Casal, los mexicanos Manuel Gutiérrez Nájera y Salvador Díaz Mirón, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, el peruano Manuel González Prada, el colombiano José Asunción Silva o el español Salvador Rueda, fueron considerados únicamente "precursores" del modernismo. La crítica actual, sin embargo, los considera autores plenamente modernistas.
Raíces del modernismo:

El término modernismo que había designado cierta corriente heterodoxa de renovación religiosa se aplicó en el campo de las artes a unas tendencias europeas y americanas surgidas en los últimos veinte años, del siglo XIX. Sus rasgos más comunes eran un marcado anticonformismo y unos esfuerzos de renovación opuestos a las tendencias vigentes. En su origen el “mote” de modernistas era lanzado con matiz despectivo por los enemigos de las novedades.
Sin embargo hacia 1890 Rubén Darío y otros asumen con un insolente orgullo tal designación(se podría tomar como inicio 1888 con la publicación del libro "Azul" de Rubén Darío). A partir de entonces la palabra Modernismo ira perdiendo su valor peyorativo y se convertirá en un concepto fundamental de nuestra historia literaria.
El concepto Modernismo es un objeto de distintas interpretaciones, dos son sus posturas
La más estricta, considera al Modernismo como un movimiento literario bien definido que se desarrolla entre 1887 y 1915, cuya cima es Rubén Darío.
A lo anterior se oponen quienes piensan que el Modernismo no es solo un movimiento literario sino una época y una actitud.
Intentando conciliar las dos posturas cabría definir el Modernismo literario como un movimiento de ruptura con la estética vigente que se inicia en torno a 1880 y cuyo desarrollo fundamental alcanza hasta la Primera Guerra Mundial. Tal ruptura se enlaza con la amplia crisis espiritual de fin de siglo.
En ciertos aspectos su eco se percibe en movimiento o en corrientes posteriores. En las raíces del Modernismo hay un profundo desacuerdo con la civilización burguesa.
Los autores modernistas manifiestan su disconformidad a través de un aislamiento aristocrático y de un refinamiento estético, ello va acompañado muchas veces por aptitudes inconformistas como la bohemia, el Dandysmo y diversas conductas asociales y amorales.
Para concluir hay que decir que el Modernismo fue un ataque indirecto a la sociedad al presentarse como “una rebeldía de soñadores” o, según la formula de Octavio Paz, “una revelación ambigua”.
Características del modernismo:

1)- Rechazo de la realidad cotidiana. Ante ésta, el escritor tiene dos posibilidades: huida en el tiempo (con lo que canta a épocas pasadas que considera más esplendorosas que la suya) o huida en el espacio (los poemas se desarrollan en lugares exóticos). Los modernistas ante esa desconformidad con su realidad reaccionan con dos actitudes diferentes: El Mundonovismo, como el cubano José Martí,en la cual la actitud es de querer lograr un mundo nuevo, y se refleja en sus obras, utilizando un lenguaje cotidiano, más sencillo sin dejar de ser una obra estética y luego está El Torremarfilismo, es decir aquella actitud modernista que entiende que la poesía es algo inalcanzable y puro, solo accesible para algunos privilegiados, Rubén Darío y Julio Herrera y Reissing partenecen a esta categoría.
2)-Actitud aristocratizante y preciosismo.
3)-El color azul y el cisne se destacan como favoritos de los modernistas. El azul simboliza la libertad y el cisne representa la actitud aristocratizante.
4)-Búsqueda de la perfección formal (de inspiración parnasiana).
5)-Búsqueda de la belleza, que -según los modernistas- se consigue a través de imágenes muy plásticas, de una adjetivación en la que predomina el color y los matices relacionados con los cinco sentidos del cuerpo, de la musicalidad mediante el abuso de la
aliteración y los ritmos muy marcados y la utilización de la sinestesia (influencias del simbolismo).
5)-Muestran tanto una fidelidad a las grandes estrofas clásicas como el gusto por ensayar variaciones sobre estos moldes métricos (vuelven a utilizar versos medievales como el
alejandrino, de catorce sílabas, el dodecasílabo, de doce, y el eneasílabo, de nueve); enriquecen el soneto aportándole nuevas variantes y ensayan nuevos tipos de estrofas y versos.
6)-Los modernistas también utilizan la mitología y el sensualismo.
7)-La gran renovación léxica que persiguieron (uso de
helenismos, cultismos y galicismos) no busca tanto la precisión como el prestigio o la rareza del vocablo.
8)-Los modernistas utilizaban unos símbolos que eran inspirados en la naturaleza, como por ejemplo: los atardeceres, las mariposas, los cisnes, etc.
9)-Son individualistas.
10)-Tenían un gran deseo de innovar y llegar a perfeccionarse como era la literatura europea.
11)-Adaptación de la métrica castellana a la latina.
Temas

1)-Desazón “romántica” → rechazo de una sociedad vulgar, malestar, temas misteriosos, fantásticos; angustia, melancolía.
2)-El “escapismo”: huye a veces del mundo por los caminos del ensueño, evasión
en el tiempo (pasado medieval, renacentista) y en el espacio(exotismo)
3)-El amor: idealización del amor y de la mujer. El tema del amor imposible se presenta sin embargo marcando diferencias frente al ideal romántico. El amor aparece así en una dimensión física y carnal.
En conclusión: la temática modernista revela, por una parte, un anhelo de armonía frente a un mundo que se siente inarmónico: un ansia de plenitud y de perfección; y, por otra parte, una búsqueda de raíces en medio de aquella crisis que produjo un sentimiento de desarraigo en el escritor, quién se presenta a su vez como un guía capaz de mostrarle al hombre común los valores verdaderos.